El Suelo: Composición, Estructura, Tipos e Importancia

El Suelo es una combinación de materia mineral y orgánica, agua y aire: la porción del regolito (la capa de roca y fragmentos minerales producidos por la meteorización) que sustenta el crecimiento de las plantas.

Aproximadamente la mitad del volumen total de un suelo de buena calidad está compuesto por una mezcla de roca desintegrada y descompuesta (materia mineral) y humus (los restos descompuestos de animales y vegetales); la mitad restante consiste en espacios porosos, donde circulan el aire y el agua. 

Los factores más importantes que controlan la formación del suelo son la roca madre, el tiempo, el clima, las plantas y los animales, y la pendiente.


Composición del Suelo

Los suelos están constituidos por cuatro componentes principales:


  • Minerales de diferentes tamaños.
  • Materia orgánica procedente de los restos de plantas y animales muertos.
  • Agua que se introduce por los poros del suelo.
  • Aire que rellena los poros del suelo.


Minerales o Componente Inorgánico

Los minerales o la componente inorgánica es la más abundante, representa entre el 40% al 50% del volumen total del suelo. 

Los minerales deben su origen a la descomposición (erosión o meteorización in situ) de las rocas preexistentes o rocas madres (rocas ígneas, rocas sedimentarias y rocas metamórficas). 

La parte sólida que compone el suelo se encuentra representada por minerales y partes de rocas y corresponden a partículas del tamaño de gravas, arenas, limos y arcillas.


Materia Orgánica

El componente orgánico del suelo se encuentra representado por organismos vivos (microorganismos, plantas, etc) y organismos muertos (restos de plantas, microorganismos muertos, heces de animales, etc), conforma alrededor del 5% del volumen total del suelo. 

El suelo es rico en materia orgánica, tiene alta capacidad de retener el agua y nutrientes básicos, por lo que es atractivo para la generación de cultivos.


El Agua

El agua que está presente en el suelo se almacena en los espacios disponibles entre las partículas que conforman el suelo (poros), representa entre el 20% al 30% del volumen total del suelo y su importancia radica en la alta capacidad de transporte de los nutrientes básicos para la vida en el suelo y para facilitar la descomposición biológica-química. 

El porcentaje de agua que se retenga en el suelo va a depender sobre todo de los diferentes tipos de suelo, es así que el suelo arcilloso es el que más capacidad de retención de agua tiene y los suelos gravosos-arenosos son los que tienen menor capacidad de retención.


El Aire

Los gases son otro de los componentes básicos del suelo, representa el aire que ocupa los espacios disponibles entre las partículas sólidas del suelo (porosidad). Suele ocupar entre el 20% al 30% del volumen total del suelo.

El oxígeno es esencial para la respiración de las raíces y los microbios (microorganismos), lo que ayuda a mantener el crecimiento de las plantas.


Estructura del Suelo

La estructura del suelo resulta de la granulometría de los elementos de la que está constituido y de la forma en que se encuentran dispuestos. 

La evolución natural del suelo forma una estratificación vertical que se conoce comúnmente como perfil del suelo. Estas capas que conforman el perfil del suelo son conocidas como horizontes.

La diferenciación de los horizontes se debe principalmente a la dinámica interna como al transporte vertical, la cual tiene dos dimensiones con distinta influencia de acuerdo al tipo de suelo:


  • La lixiviación o lavado la produce el agua que se infiltra y penetra verticalmente desde la superficie, arrastrando sustancias que se depositan sobre todo por adsorción.
  • La otra dimensión es el ascenso vertical por capilaridad, importante sobre todo en los climas donde alternan las estaciones húmedas con estaciones secas.


Horizontes del Suelo (Perfil del Suelo)

Se llama horizontes del suelo a una serie de estratos horizontales que se desarrollan en el interior del mismo y que presentan diferentes caracteres de composición, textura y adherencia, etc. El perfil del suelo es la ordenación vertical de todos estos horizontes.


Horizonte O

También llamada capa superficial del horizonte A, es la parte más superficial del suelo, formado por hojas, ramas y restos vegetales (detrito).


Horizonte A

Es el más superficial y en él enraíza la vegetación herbácea. Su color es generalmente oscuro por la abundancia de materia orgánica descompuesta o humus elaborado, determinando el paso del agua arrastrándola hacia abajo, de fragmentos de tamaño fino y de compuestos solubles.


Horizonte B

Llamado zona de precipitado, carece prácticamente de humus, por lo que su color es más claro. En este horizonte se depositan los materiales arrastrados desde arriba, principalmente arcillas, óxidos e hidróxidos metálicos, etc., situándose en este nivel los calcáreos áridos y las corazas lateríticas tropicales.


Horizonte C

Se considera que es el subsuelo y está constituido por la parte más alta del material rocoso in situ, sobre el que se apoya el suelo, más o menos fragmentado por la alteración mecánica y la química (la alteración química es casi inexistente ya que las primeras etapas de formación de un suelo no suele existir colonización alguna), pero en él aún puede reconocerse las características generales del mismo.


Horizonte R

También llamado horizonte D, roca madre o material rocoso, es el material rocoso subyacente que no ha sufrido ningún tipo de alteración química o física de forma significativa. 

Algunos distinguen entre D, cuando el suelo es autóctono y el horizonte representa a la roca madre, y R, cuando el suelo es alóctono y la roca sólo representa una base física sin una relación especial con la composición mineral del suelo que tiene encima.


Horizonte E

Es una capa que no siempre se encuentra presente, es el horizonte de lavado o eluviación. Suele ser de color claro, y presenta una estructura de caso desarrollo laminar.

En la Figura 1 se puede observar un corte donde se pueden observar el perfil del suelo.

Perfil del Suelo
Fig. 1. Perfil del Suelo.



Tipos de Suelo

Existen dos clasificaciones para los tipos de suelo, por un lado de acuerdo a su estructura, y por el otro, de acuerdo a su forma física.


De acuerdo a su Estructura


Tabla 1. Tipos de suelo de acuerdo a su estructura.

Tipo de Suelo Características
Suelo Arenoso No tienen agua, tienen muy poca materia orgánica y no son aptos para la agricultura.
Suelo Calizo Tienen abundancia de sales calcáreas, son de color blanco o pardo y, en lugares secos y áridos, no son buenos para la agricultura.
Suelo Humífero Tienen abundante materia orgánica en descomposición, de color oscuro, retienen bien el agua y son excelentes para el cultivo.
Suelo Arcilloso Están conformados por granos finos de color amarillento o rojizo y retienen el agua formando charcos. Si se mezclan con el humus, que es la sustancia compuesta por ciertos productos orgánicos, pueden ser buenos para cultivar.
Suelo Pedregoso Formados por rocas de todos los tamaños, no retienen el agua y no son buenos para el cultivo.
Suelo Mixto Tienen características intermedias entre los suelos arenosos y los suelos arcillosos mezclados.


De acuerdo a su Forma Física


Tabla 2. Tipos de suelo de acuerdo a su forma física.

Orden Características
Alfisoles Suelos moderadamente meteorizados que se forman debajo de los bosques boreales o los bosques de almendros tropicales caducifolios, ricos en hierro y aluminio. Las partículas de arcilla se acumulan en una capa subsuperficial en respuesta a la lixiviación de los ambientes húmedos. Suelos fértiles y productivos, porque no son ni demasiado húmedos, ni demasiado secos.
Andisoles Suelos jóvenes en los que la roca madre es la ceniza volcánica, depositada por la actividad volcánica reciente.
Aridosoles Suelos que se desarrollan en lugares secos; con el agua insuficiente para extraer minerales solubles, pueden tener una acumulación de carbonato cálcico, yeso o sales en el subsuelo; bajo contenido orgánico.
Entisoles Suelos jóvenes con un desarrollo limitado que exhiben propiedades de la roca madre. La productividad oscila entre los niveles muy altos para algunos suelos formados en depósitos fluviales reciente a niveles muy bajos para los que se forman en la arena voladora o en laderas rocosas.
Gelisoles Suelos jóvenes con poco desarrollo del perfil que se encuentra en regiones con pergelisol. Las bajas temperaturas y las condiciones de congelación durante gran parte del año retrasan los procesos de formación del suelo.
Histoles Suelos orgánicos con pocas implicaciones climáticas o ninguna. Se pueden encontrar en cualquier clima en el que los derrubios orgánicos se pueden acumular y formar un suelo de turbera. Material orgánico oscuro y parcialmente descompuesto que suele llamarse turba.
Inceptisoles Suelos jóvenes poco desarrollados en los que el comienzo o principio del desarrollo del perfil es evidente. Más habituales en los climas húmedos, existen desde el Ártico hasta los trópicos. La vegetación nativa suele ser bosques.
Mollisoles Suelos oscuros y suaves que se han desarrollado bajo una vegetación herbosa y en general se encuentran en áreas de pradera. Horizonte superficial rico en humus que es rico en calcio y magnesio. La fertilidad del suelo es excelente. También se encuentran en bosques de madera dura con una actividad significativa de las lombrices. El intervalo climático oscila entre el boreal o alpino y tropical. Las estaciones secas son normales.
Oxisoles Suelos que se hallan en terrenos antiguos a menos que las rocas madres estuvieran muy meteorizadas antes de ser depositadas. En general se encuentran en las regiones tropicales y subtropicales. Ricos en óxido de hierro y de aluminio, los oxisoles están muy lixiviados; por consiguiente, son suelos pobres para la actividad agrícola.
Espodosoles Suelos que sólo se encuentran en regiones húmedas sobre material arenoso. Son comunes en los bosques de coníferas septentrionales y en los bosques húmedos fríos. Bajo el horizonte oscuro superior de material orgánico meteorizado se extiende un horizonte de color claro de material lixiviado, lo cual constituye la propiedad distintiva de este suelo.
Ultisoles Suelos que representan los productos de largos períodos de meteorización. El agua que percola a través del suelo se concentra en partículas de arcilla en los horizontes inferiores. Limitados a los climas húmedos de las regiones templadas y los trópicos, donde la época de cultivo es larga. El agua abundante y un período largo sin congelación contribuyen a la lixiviación extensiva y, por tanto, a una baja calidad de suelo.
Vertisoles Suelos que contienen grandes cantidades de arcilla, que se encogen al secarse y se hinchan con la adición de agua. Se encuentran en los climas de subhúmedos a áridos, siempre que se disponga de suministros adecuados de agua para saturar el suelo después de períodos de sequía. La expansión y la contracción del suelo ejercen presión sobre las estructuras humanas.


Importancia del Suelo

El suelo proporciona los nutrientes, agua y minerales para las plantas y los árboles. almacena carbono y es el hogar de miles de millones de insectos, pequeños animales, bacterias y muchos microorganismos.

Sin embargo la cantidad de suelo fértil ha disminuido en planeta a un ritmo alarmante, lo que compromete a los agricultores su capacidad de cultivo de alimentos para el consumo mundial.

El suelo es donde comienza la alimentación. Como se ha descrito anteriormente, el suelo está compuesto por minerales, agua, aire y materia orgánica, proporciona el ciclo de nutrientes primarios para la vida vegetal y animal, actuando como base para la alimentación, combustible, fibras y productos médicos, así como para muchos servicios ecosistémicos esenciales.

El suelo es un recurso natural no renovable, por lo que su pérdida no es recuperable en el marco de tiempo de una vida humana. 

Un centímetro de suelo puede tardar cientos de miles de años en formarse desde la roca madre, pero este centímetro de suelo puede desaparecer en el plazo de un año a través de la erosión.

El suelo constituye la mayor reserva de carbono orgánico terrestre, más del doble de la cantidad almacenada en la vegetación. 

Además de ayudar a suministrar agua potable, evitar la desertificación y proporcionar resiliencia a las inundaciones y sequías, el suelo mitiga el cambio climático a través del secuestro de carbono y la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero.

El suelo alberga la cuarta parte de la diversidad biológica de nuestro planeta. Hay literalmente millones de microorganismos tales como bacterias, hongos y protozoos en el suelo, así como miles de insectos, ácaros y gusanos. Hay más organismos en una cucharada de suelo sano que gente en el planeta.


Fuente:

  • Colaboradores de Wikipedia. Estructura del suelo. Wikipedia, la enciclopedia libre (2021). https://es.wikipedia.org/wiki/Estructura_del_suelo
  • Origen y formación de los suelos. GeologiaWeb. https://geologiaweb.com/ingenieria-geologica/origen-formacion-suelos/
  • 5 razones por las que el suelo es clave para el futuro sostenible del planeta. Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (2015). http://www.fao.org/sustainable-development-goals/news/detail-news/es/c/277124/
  • Tarbuck, E. y Lutgens, F. Ciencias de la Tierra 8va. Edición. Pearson Education. Madrid, España (2005).



Si te ha gustado este artículo y sientes que aporta valor, te invitamos a compartirlo en tus redes sociales preferidas, así nos ayudas a difundir información a todo a quien pueda interesar. Si tienes alguna duda, comentario o sugerencia, puedes dejarlo abajo en la sección de comentarios. ¡Nos interesa tu opinión!

Comentarios

Artículo Anterior Artículo Siguiente